Entradas

Mundos habitados, de Roberto Merino

  1965 fue para Roberto Merino el verano de las veredas calientes, las paletas de helado, de las niñas en bicicleta, de los niños en monopatín y de las revistas de La Pequeña Lulú compradas en el quiosco de la esquina. 1966, el año de la sopa de sémola, de la frescura ácida del yogurt de pajaritos y del aserrín esparcido en las baldosas de la panadería. 1973, de los viajes a la playa escuchando la radio, de las cartas amarillas de Nino Bravo y del golpe de Estado. 1977, de caminatas después de la lluvia por calles interiores en Providencia, de una cicatriz en la parte posterior de un muslo y de un dedo anhelante que la recorre.   Así, detalle a detalle, en Mundos habitados se va configurando este relato íntimo de los años de niñez y adolescencia del autor, donde su voz, la que le acompaña desde que comenzó a hablarle en el medio de un patio deslavado una tarde remota, reconstruye de manera analítica y atenta las manías, las incongruencias y el asentado clasismo de los adu...

Stoner, de John Williams

  En 1910, un joven de diecinueve años, hijo de granjeros, William Stoner, cursa las asignaturas del primer semestre en la facultad de agronomía de una universidad norteamericana. Es un alumno aplicado, trabajador y responsable, al que el estudio no le supone un gran esfuerzo. Salvo el curso obligatorio de literatura inglesa, que requería más que memorizar los versos y ciertamente más que entender cada palabra de la oración. El curso lo impartía con un poco de desdén e indiferencia el profesor Archer Sloane. Un día cuando estudiaban el soneto setenta y tres de Shakespeare, Stoner vive uno de esos escasos momentos en la vida en que nos sentimos como suspendidos en el tiempo, capturados en el más absoluto presente, donde se nos ofrece algo que nos interesa porque intuimos que una parte de nuestro propio ser está ahí, por esto le ponemos toda la atención de la que somos capaces, lo seguimos y nos dejamos llevar por él.   “¿Qué quiere decir este soneto, señor Stoner?”, preguntó ...

Diario de Japón, María José Ferrada

  Este Diario de Japón es la experiencia de María con lo japonés, sobre todo con escritores japoneses, pero es más que esto. Discúlpenme, soy demasiado sintética. Para mí, Japón es un país lleno de contrastes donde conviven la naturaleza bucólica y la ciudad enajenada. El deseo de aislamiento y el de apertura al mundo. Lo zen y lo neurótico. En todas las sociedades están presentes estos contrastes, no sé por qué cuando pienso en Japón y cuando María nos abre este Diario, las contradicciones se me hacen tan grandes. Para escribir este comentario, primero traté de detenerme en el más absurdo de uno de estos dos extremos. Juro que lo hice, pero no pude resistirlo. El libro de María José Ferrada, en cambio, permite atravesar el alma japonesa de manera más sutil. Por ejemplo, y o t raté de pensar en quienes estaban detrás de esos relojes que se detuvieron en el momento exacto en que explotó la bomba en Hiroshima ese 6 de agosto de 1945, a las 8:15, causando tanto sufrimiento en las p...

Las gratitudes - Delphine de Vigan

Michka y Marie podrían ser madre e hija, pero no lo son. Las une, sin embargo, un entrañable lazo de cariño que han forjado a base de cuidados mutuos. El día en que Michka muere, Marie se pregunta si habrá sido lo suficientemente agradecida con esa mujer con quien se siente tan en deuda. Michka, por su parte, también tiene la necesidad de agradecer. En este caso, a la pareja que, siendo ella una niña de seis años, la salvó de ser deportada junto a sus padres en la guerra. Esta novela, propone dos grandes temas. Por una parte, este que les acabo de mencionar, la necesidad de agradecer a quienes nos han cuidado y querido cuando más lo necesitábamos. Y, por otra parte, la vejez y el inexorable declive de las capacidades físicas y mentales que esta etapa de la vida conlleva. Las gratitudes es un libro delicado, del que no quisiera revelar nada más, les comentaré mejor algunas ideas sueltas que me vinieron a la mente mientras lo leía. Este libro comienza con unas preguntas que me pillar...

Sobre los huesos de los muertos de Olga Tokarczuk

  En Klodzko, un pueblito polaco cercano a la frontera con Chequia, Janina Duszejko, una anciana considerada por algunos un ser extravagante, tiene desplegadas sobre la mesa de su cocina las efemérides del día. Ella confecciona estos mapas astrales e interpreta cómo los comportamientos humanos se ven influenciados por las energías de los planetas. Es una de sus actividades favoritas, junto al cuidado de las siete casas de sus vecinos más cercanos — mientras en la época invernal ellos viven en otros sitios — , y a las actividades que como profesora realiza junto a los niños del poblado. Cuando era joven fue ingeniera, pero por razones de salud tuvo que dejar de construir puentes y buscar otra actividad para ganarse la vida. Se llama así misma Iradivina, y a uno de sus mejores amigos le llama Pandedios. Le gusta cambiar los impersonales nombres de sus cercanos por otros que reflejen de mejor manera las verdaderas cualidades que poseen. Además de Pandedios, su otro mejor amigo es un a...

Los sorrentinos, de la escritora argentina Virginia Higa. Texto leído el 6 de diciembre de 2022

  Esta novela está protagonizada por los Vespolini, una familia de italianos que se establecieron en Mar del Plata, Argentina, a principios de 1900. Los herederos de estos primeros napolitanos eran cinco hermanos, el menor de los cuales era el Chiche Vespolini, quien había heredado la Trattoria Napolitana. En mi mente, esta historia es contada por una narradora, la que poco a poco nos va introduciendo a las suaves y exquisitas masas preparadas con recetas inigualables: ravioles, agnolottis, tortellinis, tagliatelles, pappardelles y, por su puesto, sorrentinos. Los verdaderos, eran una pasta que “no tenía el borde de masa de los pansotti, ni el relleno de carne de los agnolotti, ni llevaba ricota como los cappelletti. Eran una media esfera con cuerpo, hechas con una masa secreta, suave como una nube, rellena de queso y jamón”. Las pastas eran preparadas y servidas en las mesas de esta trattoria por los personajes más entrañables que puedan imaginar, partiendo por el propio Chich...

Cosas pequeñas como esas de la escritora irlandesa Claire Keegan, texto leído el martes 29 de noviembre de 2022

  En la solapa posterior de este libro hay una fotografía de una hermosa placa de bronce que lleva esculpida sobre relieve las siluetas estilizadas de diez figuras humanas. La placa lleva un texto que traducido al español dice: "Para las mujeres que trabajaron en las Lavanderías de la Magdalena y para los niños nacidos de algunos miembros de estas comunidades. Hay que reflexionar acá sobre sus vidas". Esta placa se encuentra en St. Stephen's Green Park, en Dublín. Y si bien, Claire Keegan dedica este libro a esas mujeres y a esos niños anónimos que padecieron en estas instituciones en Irlanda entre los siglos XVIII y mediados del XX, la escritora nos advierte que el libro es una entera ficción. El protagonista, Bill Furlong, no es un personaje inspirado en un ser humano de carne y hueso, aunque me gustaría que lo fuera. El señor Furlong no tuvo un comienzo muy auspicioso en la vida, hijo de una madre quien lo tuvo a los dieciséis años con un hombre de quien no se sabe n...

Safari del escritor chileno Pablo Toro. Este texto fue leído el martes 22 de noviembre de 2022

     Cuando yo estaba recién aprendiendo a leer y a escribir en el colegio, una de las lecciones del libro que ocupábamos trataba sobre un dromedario. A mí me costaba mucho decir esa palabra, así que la repetía una y otra vez con cuidado para poder pronunciarla bien. Yo creo que la ponían en los libros a propósito para que uno se riera un poco como lo hace cuando trata de decir un trabalenguas. Desde esos tiempos, y probablemente de tanto trabajar con esa palabra, les tengo un cariño especial a esos animales que no conozco en persona. Al leer el destino que sufre uno de esos ejemplares en la primera parte de este libro me pareció de una violencia innecesaria, pero justificada según lo que el escritor quiere mostrar en esta historia.      Pero ¡ojo!, leer este libro me gustó mucho, porque nos permite detenernos en varios temas que a mí, en particular, me parecen de la máxima importancia y que están tratados desde varios puntos de vista. Uno de ellos es la ...